CONCEPCIÓN DEL DOCTORADO EN PSICOLOGÍA
Igual que las demás disciplinas sociales, la Psicología ha sufrido el impacto de las nuevas tendencias en torno a los individuos, la sociedad, la economía, las actividades culturales y la organización política; de modo tal que los ambientes relacionales -hoy- son más significativos que las influencias personales, en la consolidación de la conducta, los procesos sociales y algunas de las formas culturales.
En efecto, las actitudes, los valores y el comportamiento humano se moldean gracias a una cadena de procesos en los que la cultura y la sociedad juegan un rol preponderante, de tal manera que los conocimientos humanos y sus manifestaciones significativas deben explicarse inseparablemente de su contexto histórico y social.
Los factores individuales y biológicos en la formación de la personalidad y la consolidación de los valores juegan un papel importante, nada desdeñable; sin embargo, la conducta, la educación, los procesos relacionales, la solidaridad, las formas de actuación individual y colectiva, asimilación de los conocimientos, los aprendizajes, las respuestas a estímulos externos, cada vez está más impactados por la organización social y la cultura.
Por otro lado, la conciencia de los seres humanos no sólo puede explicarse con argumentaciones biologistas, como lo hacen los precursores y defensores de la Psicología Evolucionista: se debe reconocer primero que la conducta humana evoca la noción de conciencia y por lo tanto hay un componente subjetivo; por otro lado, la nación de procesos Psicológicos Inferiores y Superiores aluden a la diferencia entre la naturaleza de la conducta humana y el comportamiento animal; finalmente que existe una experiencia social frente al aprendizaje instintivo y a las formas humanas de conducta inferior.
En esta línea, el Doctorado en Psicología está concebido como una tribuna para la formación de cuadros de la más alta calidad científica y profesional, capaces de evaluar y analizar el valor de las teorías y planteamientos respecto al desarrollo individual y social, otorgándole el valor ganado por sus argumentos, a la propuesta según la cual "Experiencia histórica y experiencia social es lo que caracteriza al mundo de la especie humana y, por lo tanto, los procesos psicológicos superiores, a diferencia de los inferiores, no se puede explicar como una adaptación pasiva al medio tal como sugería la reflexología o, posteriormente, el modelo estímulo- respuesta.
Por el contrario, los procesos Psicológicos superiores guían la conducta humana mediante la autorregulación y, en consecuencia, provocan una adaptación activa al medio". (I.Vila Mendiburu: 2001, 215).